Desde
el inicio de la humanidad, los seres humanos han creado redes de
transmisión del conocimiento. Sin ellas simplemente nos hubiéramos
extinguido. A través del tiempo estas formas de transmitir los
saberes han cambiado de acuerdo a la época en que se vive. Lo que no
se puede contradecir es que las personas han tratado de dejar
constancia de lo que saben, es por ello que se han encontrado
pinturas rupestres, relieves en piedra o en construcciones antiguas,
grabados o libros. Cada uno de ellos tiene información acerca de la
cultura que los dejó.
Aunque
el conocimiento en general se transmite de generación en generación,
éste es la unión de los pequeños conocimientos que adquiere una
persona por medio de la experiencia o la consulta de alguna fuente;
es decir, el aprendizaje autorregulado. Este último ha cambiado
hasta nuestros días y, aunque tengamos el acceso a una gran cantidad
de información, sigue existiendo el conocimiento que se trasmite de
boca a boca; sin embargo, ahora es más fácil leer o acceder a
información del otro lado del mundo en muy poco tiempo o, incluso,
en tiempo real.
La
transmisión de saberes a través de la historia podría ser el
antecedente del los PLE’s porque el conocimiento se adquiría por
medio de la experiencia o consulta, se compartía de boca en boca y
se hacía una red de aprendizaje cuando las personas trataban de
mejorar alguna actividad (la forma de cocinar los alimentos, el uso
de herramientas, entre otros) y de esa manera el conocimiento se
extendía.
Mi
PLE se da en un contexto específico. Marcado por mi profesión y mis
intereses, siempre trato de aprender sobre algunos temas en especial:
los idiomas, el aprendizaje de de una segunda lengua, pedagogía,
enseñanza, la educación en México, uso de software libre,
periodismo, derechos humanos, política, entre otros más.
Mis
recursos para leer son dos en especial, lo publicado en redes
sociales o lo que comparten mis contactos y la lectura de libros
digitales o físicos. Trato de leer cada día algo relacionado con
dichos temas. Después de leer, selecciono algunos artículos y los
guardo en Pocket para consultarlos después o para investigar más
sobre el tema, incluso para aclarar algunos datos contenidos en los
artículos.
Mis
reflexiones sobre mis lecturas las hago en una libreta en la cual
anoto algunos datos y mis opiniones sobre el tema. Algunas de esas
reflexiones las comparto en las redes sociales, principalmente en
Facebook. Aunque también tengo una cuenta de Twitter, la uso poco.
También tengo un blog el que usé hace ya varios años cuando tomaba
cursos de escritura; sin embargo creo que ahora es un buen momento
para volver a publicar.
Mi
red de aprendizaje se da en Facebook regularmente. En esa red social
tengo como contactos a algunas personas que también tienen los
mismos intereses que yo, con la misma perspectiva o diferente a la
mía, lo que hace que podamos tener una conversación sobre los temas
que nos interesan.
Finalmente,
después de intercambiar percepciones, reflexiono un poco más y
aprendo y/o amplío mi perspectiva sobre algún tema.
